sábado, 9 de febrero de 2013

LA IMPORTANCIA DE LAS “PEQUEÑAS COSAS




22 millones de euros son mucho, algo grande, si se presume que lo roba un político. 20 millones de euros no tienen importancia si la operación mercantil se hace entre una empresa pública y una privada, no se somete a una meditación mínima si los servicios prestados realmente “valen” eso. No se plantea nadie si es normal que un contrato entre una empresa privada y una pública tenga clausulas de confidencialidad EN LA QUE SE PROHÍBE HABLAR DEL PRECIO, DEL DINERO PERCIBIDO. Pensé yo que lo público, lo pagado con dinero del pueblo debía de estar a disposición de los paganos. Me equivoqué: estas clausulas son normales, legales y con todas las bendiciones… Cara de boba doble…
Los periódicos no cumplen con el deber de informar, los periódicos van a morder en la pieza que más rentable les resulta y en algún caso para jorobar al poder o la oposición a ver si los pueden fastidiar.
Un país en el que se informa en base a fotocopias, en el que 22 millones si tocan a un partido son la bomba atómica y 20 millones son “pequeñas cosas” es un país llamado a la desaparición.
Y aquí lo dejo, no merece la pena más letra…
El lunes acudiré a cumplir con mi deber declarando en la instrucción del presunto plagio de Melania Jacoby. Que el cielo me ampare por ser tan idiota…

1 comentario:

  1. Somos muchos los que te enviamos toda nuestra fuerza y apoyo y sabemos que lo que haces, lo haces desde la conciencia. Y eso, en estos tiempos, no es cosa banal.

    ¡Un abrazo!

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